Cada vez que algo vuelve a fallar en el LHC, los autores de la teoría «¡Ajá! Es el propio LHC evitando que funcione, desde el futuro» sonríen como si sus ideas se vieran confirmadas, como si las pruebas experimentales les dieran la razón. Incluso han propuesto más pruebas, tan ingeniosas como aparentemente ridículas, para comprobar si los problemas del LHC son realmente aleatorios o fruto de una «influencia maligna desde el futuro».
Conspiranoia espazo-temporal